De repente sentí ganas de escribir, qué ganas de escribir que tennnngoooo!! Pero no sé sobre qué... Supongo que haré catarsis, creo que la mayoría de mis posts nacieron así.
Ay! Cuántas cosas pasaron en este tiempo. Obvio que no tengo ganas de contarlas en este momento. Supongo que solas irán saliendo, a lo largo de los posts que pretendo realizar con cierta periodicidad (espero que de forma constante y fluida).
No, no me recibí todavía, de-sas-tre. Pero sí empecé a trabajar! Si, a mis 24 años (ya tengo 25!) obtuve mi primer trabajo. Y cerca de casa. Aunque en una industria que no es la más adecuada a mi carrera (industria farmacéutica). Pero en un sector que era uno de mis objetivos (Garantía de calidad). Bueno, sí, las cosas podrían estar yendo mejor. Pero con estos mambos que tengo, hasta en el trabajo se me complica!!! (Uffff, como me canso de ser yo misma a veces).
Y me ENCANTA un tipo, pero claro, es casado!! Y, sí, se hace el canchero, pero después arruga terriblemente!! Y al poco tiempo te das cuenta que es igual con todas, que le encanta que le inventen historias con todas las minas del laboratorio, y que lo único que busca el pobre infeliz es que le levanten el...ego, porque pisar los 40 lo deprime un poco (claramente, esto no es un impedimento para que se me caigan las medias simplemente con un "qué contás Daniela?").
Bueno, bueno, ya veo por donde voy a arrancar esta nueva etapa del Blog. Por uno de mis temas preferidos: "De las maldiciones del amor y otras hierbas".
Ups! Ya escribí mucho. Y tengo hambre. Me voy a cenar. Hasta la próxima entrega! (Prometo que será dentro de muy poco...)
*Ilustración por Caro Chinasky




