Este va a ser un post atrasado, pero, dado que tenía ganas de contarlo y no pude hacerlo antes, lo hago ahora.
En las fiestas del año que se fue hace ya 23 días, hubo dos acontecimientos sobresalientes (personales, obvio), uno en Navidad y otro en Año Nuevo:
- Navidad. Estábamos todos comiendo pan dulce, maní con chocolate, turrones, y todas esas cosas que no tiene mucho sentido comer acá, en el
hemisferio sur, con 35º, pero que comemos igual. De repente, un desconocido asoma la cabeza por la reja de la ventana y dice: "Vecino, vecino, se está incendiando la casa del fondo!!", con cara de desorbitado. A lo que mi tía y mi mamá responden: "no abras, no abras!!", refiriéndose a mi papá, que ya le estaba abriendo la puerta. Claro que, cuando miramos por la ventana y vimos el techo del vecino del fondo quemándose, no nos quedó otra que abrir. En realidad, creo que lo quería el sr. era que prendiéramos la bomba de la cisterna de mi abuela, ya que él no había podido (si hubiera podido, ni nos enterábamos de lo que pasaba!). Mientras los vecinos apagaban el fuego, aparentemente iniciado por la caída en el lugar de una cañita, mi mamá llamaba a los bomberos, que al final no hicieron falta. Lástima que no me avivé (q raro...) de agarrar la cámara y registrar todo. Por lo que, de ahora en más, tendré que confiar en mi memoria y uds., en mis palabras. - Año Nuevo. 00:00 hs. Brindis. “Vamo a tirar los cuete!!” Que un petardo por aquí, que un morterito por allí...cañitas!! Y sí, están caras, pero son tan lindas! Sale la primera: “Aaaahhh”, divina. Sale la segunda: “Aaaahhh”, preciosa. Sale la
tercera... sale??? “No, no sale... rajemos!!!!” Pero, a ver, recapitulando: Calle angosta (muy angosta), veredas casi nulas, botella con cañita en el medio de la calle. La prenden, hace su ruidito particular, pero después hace un ruidito no tan particular. En realidad sí era particular, igualito al que hacen las cañitas cuando se impulsan a los cielos, con la diferencia de que esta prefirió quedarse en la botella. Y no solo eso. La botella se tumbó; por suerte, hacia la esquina donde no había nada ni nadie. Aunque con no tanta suerte (o con mucha, pero de la mala): la muy condenada no salió para ningún lado, se quedó ahí, al ladito nuestro. “Aaaahhh”, pero esta vez de terror!!! Nos cubrimos como pudimos, nadie salió herido, y disfrutamos de sus luces rojas incandescentes a escasísimos metros de distancia, casi quemándonos las pestañas. Después del estruendo (que hizo sonar la alarma de los autos de toda la cuadra y alrededores) no nos quedó otra que maldecir a Júpiter (la empresa de fuegos artificiales, jaja) y reírnos!


2 comentarios:
Wow! pusiste un radioblog, ahora ya no me siento el único. Muy buena banda, no la conocía, me encantó! (lástima que ya no exista)
Siiii, puse un radioblog. Estuve hs y hs en la pc intentando que funcione... y lo logré!!! Qué felicidad cuando vi que andaba...
Al final no era tan complicado hacer que funcione, pero la verdad que se me complicó bastante, jaja.
Qué bueno que te haya gustado Skunk Anansie. Y sip, una lástima que no exista más. Skin, la cantante, sacó 2 cds como solista, pero no escuché ninguno. Igualmente, no siguen el estilo de Skunk.
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